9/04/2007

El club termal que emana 'glamour' y salud





Hace un siglo abrió sus puertas un balneario majestuoso y colosal que ofrecía un placer desconocido en la época: baños de sal, lodos, algas, masajes... Hasta el Gran Hotel Hesperia La Toja han acudido importantes celebridades en busca de la paz de un hermoso paraje y la riqueza terapéutica de sus manantiales, que se sitúan entre los mejores del mundo.

'La Chata'. La Inbfanta Isabel II, asidua del hotel.

David Rockefeller jugó en el campo de golf.

Estancias. Imagen de la Sala del tresillo

Interior. Frescos que decoran el salón principal.
Por Gonzalo Ugidos
Salvo una calle en Pontevedra y una estatua, ensimismada como todas las estatuas, en la isla de La Toja pocos recuerdos quedan, y borrosos, de los pasos por el mundo de José Riestra López. Le gustaba cavilar y mirarse el ombligo en largos paseos por su comarca litoral. También él era una provincia peripatética, o eso se decía: que España tenía 48 provincias y la restante era la del Marqués de Riestra. Aunque irreconocible, 100 años después de su inauguración, el Gran Hotel La Toja, que fue suyo, como la isla entera de 110 hectáreas, evoca el tamaño de su opulencia. Durante siglos, los vecinos de O’Grove explotaron la isla como lugar de pastoreo, pero cuando se descubrieron sus fangos termales pasó a ser propiedad del marqués, que construyó su templo salutífero con los oropeles arquitectónicos de una época optimista y dada a las alharacas.
El Gran Hotel Balneario de La Toja nació, como Venus, del agua, y dicen también que, como el Taj Mahal, del amor que profesaba a su segunda esposa, María Calderón y Ozores, hija de los condes de San Xoán. La memoria de aquella mujer feraz que dio ocho hijos al marqués se ha extinguido 66 años después de su muerte; pero no la del agua que está en el origen de la vida de este balneario. Hace un siglo abrió sus puertas ofreciendo un novedoso menú de baños de sal, lodos, algas y masajes. Extraño placer al que recurrían caballeros con canotier y paraguas, y señoras de pamela ancha y esplín profundo. Ellos jugaban al póquer, ellas al bridge en tardes de bochorno y de color del membrillo. Juntos hacían excursiones por la ría de Arosa y pagaban 22, 7 pesetas en régimen de pensión completa. No podía quejarse del precio La Chata, la Infanta Isabel II de España, que con apenas 20 años se había quedado viuda tras el suicidio en Lucerna de su marido, el conde de Girgenti. Rechazada por el archiduque Luis Salvador de Austria, se consoló con los toros, las verbenas, las romerías, la simpatía del pueblo y los fastos nómadas por lugares patricios, como este hotel exclusivo e insular. Aristócratas y demimondaines conformaban cinematográficas estampas de antropología de la clase ociosa de la época.
En 1916, cuando el cinematógrafo aún andaba a gatas, el Gran Hotel fue plató para Miss Ledya, donde aparecía Castelao interpretando a un pastor prostetante. Acoger el primer rodaje realizado en Galicia fue el segundo blasón para el hotel; el primero, ser la primera obra gallega de hormigón armado. Muchos años después, Pedro Masó, que se había curado del surmenage en el Gran Hotel, lo eligió para el rodaje de las series Anillos de Oro, Brigada Central y Compuesta y sin novio. La madre de su hijo Jorge no sólo se curó allí de una neumonía, sino que también concibió en este lugar a su vástago, que ya ha cumplido los 18 años.
La salud tiene propiedades genésicas, como el talento. Es probable que algunas de las mejores ideas de Ramón y Cajal, Severo Ochoa, Xavier Cugat o Salvador de Madariaga vieran la luz a este lado del puente que une la isla con la tierra firme de O Grove (palabra inglesa que refiere un bosque). Salvo el pinar virgen, los árboles endémicos de antaño fueron desarraigados y poco quedó, sino el recuerdo, de la sombra hospitalaria de castaños y avellanos; pero el jardín del hotel exhibe 170 especies en unos 10.000 m2. Más allá, el aroma espeso de los eucaliptos endulza los pulmones. Las historias, cuando son lo bastante largas, propician esas mutaciones sobre el cañamazo del tiempo.
En vísperas de la Gran Depresión, el Gran Hotel pasó a manos de Pedro Barrié de la Maza y ahora es gestionado por Hesperia Hoteles, por cuenta del Banco Pastor, que, como Fenosa o los astilleros Astano, fue patrimonio de aquel emprendedor ennoblecido por Franco en pago a su ayuda financiera en la última guerra civil.
El poder erigió el Gran Hotel y el poder buscó su cobijo en la página más lustrosa de su historia centenaria. El gran acontecimiento se produjo en 1989, cuando fue la sede de la reunión del Club Bilderberg. David Rockefeller, Henry Kissinger, Giovanni Agnelli, Lord Carrington, la Reina Beatriz de Holanda y los Reyes de España, reconfortados por el rumor de las olas y en un silencio sólo roto por los graznidos de las gaviotas, debatieron en días de «cielo azul y temperaturas cálidas» (así lo anotó el cronista de El Faro de Vigo) sobre los desafíos del mundo, mientras la isla se convertía en una caja fuerte blindada por la Policía. Conectada al continente por un solo puente, aquella burbuja veneciana aseguraba la tranquilidad de los amos del mundo. Construido en 1911, con 400 metros de longitud, el puente de cemento fue en su momento el más largo del mundo. En los primeros cuatro años del Gran Hotel los clientes debían llegar en chalanas o a pie, si había marea baja.
Cocina de postín. En aquellos años inaugurales, el hotel reclutaba a sus camareros y cocineros en Madrid; pero en 1966, cuando la selección española de fútbol de Pirri, Gento, Zoco o Amancio se concentró allí antes del Mundial de Inglaterra, los cocineros nativos ya habían aprendido el arte del laureado Trois Filet Mignon: tres filetes de ternera, cerdo y buey, de 80 gramos cada uno, con sus correspondientes salsas. A la ternera le correspondía una de champiñón y puerro; al cerdo, una agridulce, y la grenoblesa al buey. El prodigio iba escoltado con un nido de patatas paja con suflé en el interior y un bouquet de guisantes franceses. Aquel eclecticismo proteínico recibía continuos parabienes de los huéspedes.
No es menos celebrado Enrique Martínez, el actual chef, que ha diseñado un menú especial del centenario que se degusta en el Torreón, decorado con fotos de la época en la que Emiliano Godoy, el panadero de entonces, era halagado por reinas europeas y matrimonios de todas partes. Sobre todo por los Metadier, una pareja francesa que se alojaba todos los veranos en la habitación 430. Por las tardes salían a ver ponerse el sol en San Vicente do Mar con su perra Bea, a la que paseaban los botones a cambio de una propina de entre cinco y 10 duros. No menos generoso era Eduardo Barreiros, magnate del diésel en España que, algo cansado del elevado consumo de los camiones, había construido su imperio transformando dos motores Krupp de gasolina en gasóleo. En aquellos años, en la terraza descubierta que daba al mar, y que ahora ocupa el restaurante Aqua, tocaban Los Cunters, una orquesta que ablandaba los corazones con ritmos americanos. El Aqua, junto al mar, es una galería colosal de cristales.
Se jugaba al tenis, al golf, al tiro de pichón y al croquet, y hasta las pistas llegaba el olor de la empanada de berberechos de Carmen Sanmartín, que atraía al comedor al Infante Don Juan Carlos de Borbón cuando hacía su meritoriaje de príncipe en la Escuela Naval de Marín (1957-58).
Anécdotas históricas. : Hay dos burros en la memoria sentimental del hotel. El primero no tiene nombre y su existencia real tiene amplias fronteras con la leyenda. Lo refiere la condesa de Pardo Bazán como asno moribundo que recobró la salud revolcándose en los fangos de La Toja. Las virtudes terapéuticas de los manantiales, desconocidas entonces, no fueron descubiertas por un hombre. El Colón fue un borrico cubierto de tiñas y mataduras que, abandonado a su suerte, se mostró al cabo de unas semanas con un lustre sano y una apostura de pura sangre. Si aquella receta funcionaba con los rucios, ¿por qué no con las personas?
En 1907, el arquitecto Daniel Vázquez-Gulías coronó una obra inspirada en los balnearios de Vichy y de Marienbad. Constaba de dos edificios conectados por una galería: el Casino, que tenía un comedor para mil personas y estaba cubierto por una cúpula con lucernario, y el Pabellón de Habitaciones. En la fachada de esta construcción soberbia un ángel trompetero anunciaba la majestuosidad del conjunto. El Gran Hotel era un templo consagrado al amor, la salud y la belleza. Con esas alegorías decoró el pintor Ramón Pulido algunos de sus ámbitos. Como la diosa que le da su nombre actual, el Hesperia sabe cambiar de forma y, en 1945, perdió en una remodelación los torreones que lo habían singularizado y los frescos y esculturas originales. La pompa del edificio desapareció en beneficio de líneas sencillas y severas, cuya única alegría son los toldos amarillos.
El segundo burro que marcó su historia se llamaba Jalisco y en los 50 tenía doble trabajo: además de transportar ropa de lavandería y botellas vacías, posaba con los turistas para las fotos. Por aquellos tiempos costaba entre 40 y 125 pesetas la noche y la pensión completa, 165. No era mucho para una clientela sobrada de dinero y ávida de salud y de glamour, como el productor de cine Cesáreo González, que paseaba en su descapotable a Lola Flores. Había 80 plazas de garaje y habitualmente las ocupaban Rolls Royce, Jaguar, Mercedes y otros emblemas de pertenencia al éxito. En aquellas carrocerías suntuosas llegaron a la isla el rey sueco Gustavo Adolfo o los mismísimos Reyes de España, que siguiendo los pasos de La Chata y de la reina Victoria Eugenia han sido prescriptores del hotel ante otras parejas reales como Balduino y Fabiola, los condes de Barcelona, los duques de Calabria o los de Palma.
También algunos plebeyos le han prestado su esplendor: Julio Iglesias, Torrente Ballester, Almodóvar, Sara Montiel, la baronesa Thyssen, Nacho Duato o Lucía Bosé han dejado sus firmas en el libro de oro. En una de las páginas del tomo correspondiente a mayo del 83, García Márquez dejó estas palabras de su puño y letra: «Mis mejores recuerdos, un lunes de lluvia y de vientos, como en la Galicia de los sueños». En la Galicia de los tópicos, el Hesperia de La Toja no es un lugar común, sino una isla de sosiego sobre otra isla que fue fango y barro y ahora es lujo y resplandor por el poder del agua.

Soplón en nómina de la CIA


“Después de que el Primer Ministro de Inglaterra, Tony Blair, plantease que no continuaría en el cargo, algunos funcionarios cercanos al Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, comenzaron a mostrar ciertos temores al pensar que la persona que sustituiría a Blair pudiera no estar tan “identificada” con la política estadounidense como el premier saliente. (…) La confianza en Gordon Brown está avalada por una larga hoja de servicios en defensa de la ‘democracia’. Cuando era estudiante en la Universidad de Edimburgo tuvo su primer contacto con la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, conocida mundialmente como la CIA… (…)”La intenciones hegemónicas estadounidenses requieren de un firme apoyo por parte de los países que se consideran sus aliados tradicionales y entre esos no hay duda alguna que está Inglaterra. Los ingleses han demostrado que a pesar de los devaneos de Bush ante la propia Reina de Inglaterra y en ocasiones ante el Primer Ministro Blair, siempre apoyarán a Estados Unidos. La reciente selección de Gordon Brown como sustituto de Blair llenó de tranquilidad a los círculos más reaccionarios del gobierno norteamericano, donde se habló de este con entera satisfacción, pues cuenta con todo el apoyo y confianza de lo peor dentro de la derecha estadounidense. Es alguien totalmente identificado con los intereses de las grandes corporaciones y que en repetidas oportunidades ha mostrado su lealtad a Estados Unidos.La agenda del viaje que ahora realiza como invitado de Bush confirma la tranquilidad a que hacemos referencia. Los principales puntos a tratar incluyen la amenaza terrorista, las guerras en Irak y Afganistan, la crisis de Sudan y las empantanadas negociaciones comerciales.Brown señaló que aprovechará la visita oficial para fortalecer lo que Gran Bretaña ya considera su "relación bilateral más importante". "Se trata de una relación basada en nuestros valores comunes de libertad, oportunidad y en la dignidad del individuo", dijo Brown en un comunicado. Sin tener que hacer mucho esfuerzo es posible pronosticar que los resultados de esta reunión estarán acordes con los principales intereses de Estados Unidos.Días antes de iniciar la visita a Estados Unidos, “coincidentemente”, se efectuaron los complots terroristas en Londres y Glasgow, donde Brown pudo mostrar sus habilidades en el manejo de la situación. Al parecer los “terroristas” seleccionan para realizar sus actividades el momento más propio para fortalecer la imagen del gobernante; algo parecido le sucede a Bush con frecuencia.La confianza en Gordon Brown está avalada por una larga hoja de servicios en defensa de la “democracia”. Cuando era estudiante en la Universidad de Edimburgo tuvo su primer contacto con la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, conocida mundialmente como la CIA. En dicha universidad Brown actuó como agente de la CIA dando información sobre aquellos compañeros de año que mostraban un pensamiento liberal o cierta simpatía por la Unión Soviética.Entre las actividades que realizó en la Universidad de Edimburgo fue la publicación de un libro de ensayos titulado “El libro rojo en Escocia”. En dicho libro se mencionaban un buen número de personas que militaban en el socialismo inglés y en los grupos de activistas contra el apartheid. El listado de nombres le fue entregado por alto funcionario de la CIA estacionado en Inglaterra, el que de inmediato lo incluyó en la nómina de la agencia.A partir de aquel momento Brown continuó vinculado a las actividades de la Agencia, en especial como activista en Londres y en Escocia dentro del Movimiento contra el Apartheid. Militó en el Movimiento en Edimburgo y Glasgow. Sus vinculaciones le permitieron suministrar información muy importante sobre las ideas de los otros miembros, lo cual fue bien recibida por la CIA.Se plantea que Brown, conjuntamente con Tony Blair estuvieron involucrados en los sucesos que impidieron a John Smith asumir el premierato inglés en 1994. Smith, en aquel momento líder del Partido Laborista, era un ferviente impulsor de las políticas socialistas en el campo laboral. El 11 de mayo de 1994, después de varios años convaleciente de una enfermedad cardiovascular, Smith compareció en una conferencia Laborista en el Hotel Park Lane de Londres. Al día siguiente sufrió un ataque cardiaco masivo, del que murió a la edad de 55 años. Esta fatal “coincidencia”, sucedió cuando Blair y Brown estaban en el mejor momento para tomar en sus manos el control del Partido Laborista y alejarlo de las tendencias socialistas.Gordon Brown pasó un tiempo estudiando en la Universidad de Harvard, donde fortaleció ideológicamente su pensamiento dentro de la derecha más extrema. En 1993 participó en una reunión del Grupo Bilderberg, uno de los grupos más secretos y selectos dentro de la elite de poder norteamericana e inglesa. En este encuentro Brown demostrará su identificación con los valores que propugna Estados Unidos, mantendrá la presencia inglesa en las aventuras guerreristas norteamericanas, se sumará a la cruzada contra los “terroristas malos” y recogerá las migajas que Bush le quiera dar en las negociaciones comerciales. No hay duda que los órganos de prensa norteamericanos e ingleses, haciendo uso de la libertad de prensa reinante en dichos países, anunciarán que el viaje fue en extremo exitoso.Fuente: Cubarte

9/03/2007

La Reina Sofía, Juan Luis Cebrián, Rumsfeld, Kissinger o Pedro Solves, entre los que asistirían a esas reuniones
El "Grupo Bilderberg": reuniones secretas en la cumbre para decidir el destino de las sociedades23:51h. del Viernes, 3 de agosto.
Wikipedia
La Conferencia Bilderberg es una conferencia anual a la que solo se puede acudir mediante invitación, con cerca de 130 invitados, la mayoría de los cuales son personas de influencia en los círculos empresariales, académicos y políticos. Debido a lo informal de las discusiones es objeto de numerosas teorías de la conspiración. El grupo queda una vez al año, en secreto, en complejos de cinco estrellas a lo largo del mundo, normalmente en Europa, aunque a veces en los Estados Unidos o Canadá. Tiene una oficina en Leiden, Holanda Meridional.
El título "Bilderberg" viene del que es generalmente reconocido como el lugar de su primer encuentro oficial en 1954— el Hotel de Bilderberg en Oosterbeek cerca de Arnhem en los Países Bajos. Aunque la conferencia no es oficialmente observada como un club de ningún tipo, muchos miembros son asistentes regulares, y los invitados son a menudo vistos como pertenecientes a un reservado Grupo Bilderberg.
La conferencia Bilderberg original tuvo lugar en el Hotel de Bilderberg, cerca de Arnhem, del 29 de mayo al 30 de mayo en 1954. El encuentro fue iniciado por el emigrante polaco y consejero político Joseph Retinger. Preocupado por el crecimiento del antiamericanismo en Europa Occidental, propuso una conferencia internacional en la cual los líderes de opinión de países europeos y de los Estados Unidos serían traídos juntos con el objetivo de promover el entendimiento entre culturas.
Retinger invitó al Príncipe Bernardo de los Países Bajos, quien acepto promover la idea, junto con el Primer Ministro belga Paul Van Zeeland. La lista de invitados sería realizada de modo que hubiese dos asistentes de cada nación, cada uno de ellos para representar el punto de vista conservador y liberal.
El éxito del encuentro llevó a los organizadores a organizar una conferencia anual. Un Comité de Dirección permanente fue establecido, con Retinger designado como secretario permanente. Al igual que organizaba la conferencia, el comité de dirección también mantenía un registro de nombres de asistentes y detalles de contacto, con el objetivo de crear una red informal de individuos que se podrían invitar uno a otro en privado. El propósito declarado del Grupo Bilderberg era hacer un nudo alrededor de una línea política común entre Estados Unidos y Europa en oposición a Rusia y el peligro comunista.
El economista holandés, Ernst van der Beugel asumió el control como secretario permanente en 1960, tras la muerte de Retinger. El Príncipe Bernardo continúo sirviendo como presidente de la reunión hasta su propia muerte, en 2004.
La intención original del Grupo Bilderberg era mejorar la comprensión entre Europa occidental y Norteamérica con reuniones informales entre individuos poderosos. Cada año, un "comité de dirección" idea una lista de invitaciones con un máximo de 100 nombres. Las invitaciones se envían solamente a residentes de Europa y Norteamérica. El lugar de su reunión anual no es secreta, y la agenda y la lista de participantes están abiertamente disponibles al público, pero los asuntos de las reuniones son secreto guardado y los asistentes prometen no divulgar qué fue discutido. La postura oficial del Grupo Bilderberg es que su secreto evita que las discusiones de los miembros sean manipuladas por los medios. Sin embargo, muchos consideran que la exclusividad relacionada con la clase es el principal motivo.
La razón indicada del secreto del grupo es que permite a la gente hablar libremente sin la necesidad de considerar cuidadosamente cómo se pudo interpretar cada palabra por los medios de comunicación. Sin embargo, como la mayoría de los asistentes han obtenido su poder a través del proceso democrático, es discutible si es moralmente deseable que ejerzan su poder de manera informal. Este secreto ha llevado a algunos a denunciar que las reuniones tienen un propósito siniestro — que son simplemente un frente para los grupos de la tabla redonda, o incluso un frente semipúblico de los Illuminati u otro tipo de sociedades secretas. Una razón para pensar de esta manera, es que mucha gente es al mismo tiempo miembro de la Comisión trilateral y el Grupo Bilderberg.
Entre los asistentes de Bilderberg se encuentran banqueros, expertos de defensa, dueños de la prensa y los medios de comunicación, ministros de gobierno, primeros ministros, realeza, financieros internacionales y líderes políticos de Europa y América.
Algunos de los financieros más importantes del mundo occidental y estrategas de la política extranjera acuden a Bilderberg. Donald Rumsfeld es un Bilderbergiano activo, como lo es Peter Sutherland de Irlanda, que estuvo en la comisión de la Unión Europea y fue presidente de Goldman Sachs y BP. Rumsfeld y Sutherland se embarcaron juntos en el 2000 a bordo de la compañía sueca/suiza de energía ABB. El anterior subsecretario del Ministerio de Defensa de los Estados Unidos y actual presidente del banco mundial Paul Wolfowitz es también miembro, al igual que Roger Boothe, Jr. El presidente actual del grupo es Etienne Davignon, político y hombre de negocios belga.
Según un artículo publicado en Playboy y traducido en [1] la composición del Club de Bilderberg es muy variada. Se calcula que un tercio de sus miembros pertenece al mundo de la política y el resto al de las finazas, los medios de comunicación y la industria.
* Hugh Marston Hefner. (Chicago, 9 de abril de 1926), también conocido coloquialmente como Hef, es el fundador y editor jefe de la revista Playboy. Se ha convertido en un carismático icono y defensor de la revolución sexual y la libertad personal.
* Donald Rumsfeld. Secretario de Defensa de Estados Unidos con importantes conexiones empresariales. Quien en otro tiempo negociara con Saddam Hussein coincide con otros importantes miembros de la administración Bush en los encuentros de Bilderberg. Richard Perle y Paul Wolfowitz son algunos de ellos.
* Reina Sofía. Reina de España. La esposa del rey Juan Carlos I cuenta con una fundación que lleva su nombre. Esta institución colabora con el proyecto de Muhammad Yunus y sus microcréditos, por el cual se conceden préstamos a muy bajo interés a personas de zonas desfavorecidas. En Bilderberg también se dan cita otros miembros de las casas reales europeas, como su hija Cristina de Borbón y Grecia, quien dirige la fundación social de La Caixa, que también tiene programas de microcrédito.
* Alan Greenspan. Gobernador del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos y ex director de la banca Morgan. La influencia de este organismo en la economía mundial es obvia. También lo es la suya personal, ya que Greenspan ha estado siempre vinculado a los últimos dirigentes conservadores de EE.UU. Entre ellos, Nixon y Reagan.
* Henry Kissinger. Ex secretario de Estado de los EE.UU. El Premio Nobel de la Paz en 1973 es acusado de ser responsable de la muerte de cientos de civiles en Laos y Camboya. Asimismo, apoyó el golpe de estado de Pinochet en Chile contra el gobierno socialista de Salvador Allende. Este norteamericano, nacido en Alemania, es el fundador de Kissinger Associates, donde hasta hace poco trabajaba Paul Bremer, administrador civil de Estados Unidos en Irak.
* David Rockefeller. Multimillonario. Durante 35 años, este miembro de la dinastía Rockefeller fue el responsable de la Chase Manhattan Bank, además de otros muchos negocios. El fundador de la Comisión Trilateral también desea ser conocido por su labor como mecenas y obras benéficas.
* George Soros. Multimillonario. Este húngaro que se convirtió en una de las principales fortunas del mundo mediante una operación especulativa, se distingue ahora por financiar diferentes proyectos humanitarios a través de la fundación que lleva su nombre. También se ha metamorfoseado en un curioso crítico de la globalización que defiende la “inmoralidad” del mercado.
* Esperanza Aguirre Gil de Biedma. Presidenta de la Comunidad de Madrid. Sorprendentemente, quien fuera presidenta del Senado y ministra de Cultura del Partido Popular es una de las españolas que más a menudo ha participado en los encuentros de Bilderberg. Casada con el conde de Murillo, su patrimonio inmobiliario es muy importante.
* Juan Luis Cebrián. Consejero delegado del Grupo PRISA y presidente de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE). Quien fuese director de El País es uno de los Bilderbergers más constantes. También son habituales del encuentro los directores de The Washington Post, The Wall Street Journal, La Republica, The Financial Times.
* Pedro Solbes. Ministro de Economía y Hacienda y Viceprimerministro en varios gobiernos socialistas (PSOE).
* Matías Rodríguez Inciarte Vicepresidente ejecutivo del Grupo Santander.
REUNIONES
* 1954 Hotel de Bilderberg en Oosterbeek, Países Bajos. * 1955 (18-20 de marzo) en Barbizon, Francia y (23-25 de septiembre) en Garmisch-Partenkirchen, Rep. Federal de Alemania. * 1956 (11-13 de mayo) en Fredensborg, Dinamarca. * 1957 (15-17 de Febrero) en St. Simons Island, Georgia, Estados Unidos. * 1957 (4-6 de Octubre) en Fiuggi, Italia. * 1958 (13-15 de Septiembre) en Buxton, Inglaterra. * 1959 (18-20 de Septiembre) en Yeşilköy, Estambul, Turquía. * 1960 (28-29 de Mayo) en Bürgenstock, Nidwalden, Suiza. * 1961 (21-23 de Abril) en el Manoir St. Castin en Lac-Beauport, Quebec, Quebec, Canadá. * 1962 (18-20 de Mayo) en Saltsjöbaden, Suecia. * 1963 (29-31 de Mayo) en Cannes, Francia. * 1964 (20-22 de Marzo) en Williamsburg, Virginia, Estados Unidos. * 1965 (2-4 de Abril) en la Villa d’Este en Cernobbio, Italia. * 1966 (25-27 de Marzo) en Wiesbaden, Rep. Federal de Alemania. * 1967 (31 de Marzo al 2 de Abril) en Cambridge, Inglaterra. * 1968 (26-28 de Abril) en Mont Tremblant, Quebec, Canadá. * 1969 (9-11 de Mayo) en el Hotel Marienlyst en Helsingør, Dinamarca. * 1970 (17-19 de Abril) en Bad Ragaz, Suiza. * 1971 (23-25 de Abril) en Woodstock, Vermont, Estados Unidos. * 1972 (21-23 de Abril) en Knokke, Bélgica. * 1973 (11-13 de Mayo) en Saltsjöbaden, Suecia. * 1974 (19-21 de Abril) en Megeve, Francia. * 1975 (22-24 de Abril) en Çeşme, İzmir, Turquía. * 1976 Ninguna conferencia. En Abril de 1976 la "Bilderberg conference" se planeaba realizar en Hot Springs, Virginia, Estados Unidos, pero el escándalo de Lockheed Corporation que envolvió al Príncipe Bernardo de Holanda, provocó la cancelación de la reunión de "los Amos del mundo". * 1977 (22-24 de abril) en Torquay, Inglaterra. * 1978 (21-23 de abril) en Princeton, NJ, Estados Unidos. * 1979 (27-29 de abril) en Baden, Austria. * 1980 (18-20 de abril) en Aquisgrán, República Federal de Alemania. * 1981 (15-17 de mayo) en Bürgenstock, Suiza. * 1982 (14-16 de mayo) en Sandefjord, Noruega. * 1983 (13-15 de mayo) en Montebello, Canadá. * 1984 (11-13 de mayo) en Saltsjöbaden, Suecia. * 1985 (10-12 de mayo) en Rye Brook, NY, Estados Unidos. * 1986 (25-27 de abril) en Gleneagles, Escocia. * 1987 (24-26 de abril) en Villa d’Este, Italia. * 1988 (3-5 de junio) en Telfs-Buchen, Austria. * 1989 (12-14 de mayo) La Toja, España. * 1990 (11-13 de mayo) en Glen Cove, NY, Estados Unidos. * 1991 (6-9 de junio) en Baden-Baden, Alemania. * 1992 (21-24 de mayo) en Evian-les-Bains, Francia. * 1993 (22-25 de abril) en Vouliagmeni, Grecia. * 1994 (2-5 de junio) en Helsinki, Finlandia. * 1995 (8-11 de junio) en Zúrich, Suiza. * 1996 (30 de mayo-2 de junio) centro de dirección del CIBC en Toronto, Canadá. * 1997 (12-15 de junio) Pine Isle resort en Lake Lanier, GA, Estados Unidos. * 1998 (14-17 de mayo) en Turnberry, Escocia. * 1999 (3-6 de junio) Caesar Park Hotel Penha Longa en Sintra, Portugal. * 2000 (1-3 de junio ) Chateau Du Lac Hotel en Bruselas, Bélgica. * 2001 (24-27 de mayo) en Gotemburgo, Suecia. * 2002 (30 de mayo-2 de junio) en Chantilly, VA, Estados Unidos. * 2003 (15-18 de mayo) en Versalles, Francia. * 2004 (3-6 de junio) en Stresa, Italia. * 2005 (5-8 de mayo) Dorint Sofitel Seehotel en Rottach-Egern, Alemania. * 2006 (8-11 de junio) Brookstreet Hotel en Ottawa, Ontario, Canadá. * 2007 (31 de mayo-3 de junio) en Estambul, Turquía.